El departamento BBVA Research revisó al alza sus estimaciones y proyectó un crecimiento económico del 4,7 % para Uruguay en 2022 a raíz de un «efecto arrastre» tras el repunte de fines de 2021.
Así lo detalló durante la exposición del informe «Situación de Uruguay» de BBVA Research la economista argentina Adriana Haring, quien presentó el balance sobre la actividad económica del país suramericano.
Haring detalló que en 2021, «gracias a la eliminación de restricciones y el retorno a la movilidad» motivado por la desescalada de la debacle sanitaria de la covid-19 por la vacunación, el Producto Interior Bruto (PIB) del país creció un 4,4 %.
«El 2021 dejó la punta bastante alta, empezó a recuperarse la actividad económica en el segundo semestre del 2020, se frenó durante el primer semestre del 2021 y retomó impulso en el último semestre; esto nos deja un efecto arrastre positivo y muy elevado para este año«, resumió.
La experta destacó la importancia de los trabajos relacionados con la segunda planta de celulosa que la finlandesa UPM está construyendo en Uruguay, que en gran parte fue lo que generó «tracción» para el repunte de la actividad económica de 2021.
En concreto sobre el arrastre, añadió que «si la economía se mantiene al mismo nivel del cuarto trimestre de 2021«, creciendo cero en todos los trimestres, habrá este año «un piso de crecimiento con respecto a 2021 de un 3,6 %«.
En cuanto al efecto de la guerra de Ucrania en los precios de las materias primas, BBVA estimó que Uruguay se vio favorecido «por los términos de intercambio para el núcleo agroexportador«, lo que permitirá una contribución positiva a su cuenta corriente, afectada, sin embargo, por el pobre desempeño del turismo.












