El gobierno anunció este martes 5 un plan de infraestructura vial con una inversión pública asociada de 905 millones de dólares, lanzamiento que no incluyó obra pública de porte mayor, es decir la que genera más empleo en la Construcción.
La Cámara de la Construcción, a través de su presidente Diego O’Neill, sostuvo que “los 10.000 trabajadores que cesarían entre UPM y el Ferrocarril Central no va a ser sencillo de reponerlos”.
O’Neill destacó el hecho “cierto de que las obras de UPM y el Ferrocarril Central en conjunto concentran aproximadamente 10.000 trabajadores; de que esos puestos de trabajo se van a comenzar a perder a partir de fines de este año, hasta mediados del año que viene”; y que “esa caída de 10.000 puestos de trabajo no es sencillo de reponerlo; seguramente con el plan de vialidad no se genere esa cantidad de puestos de trabajo, y por lo tanto habrá que ver cómo se comporta toda la inversión en construcción tanto pública como privada, como para saber qué escenario tenemos en 2023”.
“Indudablemente el escalón éste de los 10.000 trabajadores que cesarían en esos meses entre UPM y el Ferrocarril Central no va a ser sencillo de reponerlos; y aunque nosotros pensamos que vamos a mantener un nivel de ocupación importante, es muy difícil cuantificar exactamente en los números como para decir tantos o cuántos”.
Por ejemplo, para conocer en qué medida la construcción en asentamientos puede impactar concretamente en el empleo del rubro, “lo que se proyecta para el 2022 o 2024 hay que ejecutarlo efectivamente; es decir, si se tiene un 100% de ejecución de lo proyectado es una cosa pero si después en la práctica -porque todos sabemos que el Estado tiene sus tiempos, tiene sus inercias, su burocracia- no se logra ejecutar el 100%, la inversión va a ser menor y por lo tanto eso también va a impactar en la ocupación”, razonó.












