El Ministerio de Industria, Energía y Minería publicó el plan de implementación del hidrógeno verde y sus derivados, elaborado en colaboración con el sector privado, la academia y la sociedad civil.
La hoja de ruta y los planes de movilidad eléctrica y eficiencia energética son los pilares del Gobierno para la segunda transición energética, dijo Omar Paganini.
Paganini aseguró que se prevé que la producción de hidrógeno y sus derivados represente, hacia el 2040, una facturación aproximada a los 2.000 millones de dólares anuales. Añadió que se espera que el desarrollo de esta industria genere unos 35.000 puestos de trabajo directos en la construcción de plantas, su operación y mantenimiento, logística y educación técnica.
El secretario de Estado señaló que Uruguay cuenta con fortalezas en la captación de inversiones privadas a largo plazo para el desarrollo de hidrógeno verde, por sus sólidos marcos regulatorios y su estabilidad institucional, política y legal.
“Es natural, como estrategia nacional, apostar al hidrógeno verde como la creación de un nuevo sector exportador, un sector que no existe en el país y que tiene un potencial de crecimiento importante”, opinó.
Adrián Peña, dijo que, en lo que refiere a lo climático, es importante esta alternativa energética, porque colabora en la reducción de emisiones de anhídrido carbónico (CO2) que, en un 60%, corresponden al transporte. Agregó que la producción de este elemento es una novedad a escala global y que desde la cartera se trabaja para adquirir experiencia sobre los recursos naturales necesarios, las condiciones de producción, almacenamiento y transporte. “Uruguay tiene oportunidades, capacidades y ventajas competitivas en esto”, aseveró.
Según explicaron las autoridades, la base de esta segunda transición energética son las transformaciones concretadas en la última década, que permitieron a Uruguay descarbonizar, casi en su totalidad, su matriz eléctrica y alcanzar un 97% de participación de energías renovables. En ese sentido, la calidad, abundancia y complementariedad de los recursos eólico y solar del país permitirán alcanzar costos competitivos para la producción de hidrógeno a escala.
La estrategia del Gobierno se enmarca en las metas globales de descarbonización para el año 2050 y también la integran el Ministerio de Economía y Finanzas y el de Transporte y Obras Públicas. Además, le brindan apoyo técnico Ancap, UTE y el BID.
Respecto a las proyecciones, un comunicado de prensa del MIEM especificó que países de Europa, del este de Asia y Estados Unidos planifican, para los próximos años, una etapa de importante demanda de hidrógeno y que, en ese sentido, Uruguay dispondría de las condiciones para ubicarse como exportador competitivo de este tipo de energía.
El hidrógeno verde se produce a partir de agua y energías renovables. Está previsto su uso para el transporte, la energía térmica e industrial y materias primas, con la finalidad de propiciar la descarbonización.
La hoja de ruta está disponible en la página web del MIEM y hasta el 15 de agosto se recibirán aportes y opiniones para complementar a este plan.












