Con más visitantes y mayor gasto promedio en turismo, el turismo en Uruguay creció 16% en ingresos y los argentinos lideraron en llegadas y en aporte total de dólares.
El turismo volvió a consolidarse en 2025 como uno de los principales motores de generación de divisas para Uruguay, con un crecimiento sostenido tanto en la cantidad de visitantes como en el gasto total, en un año marcado por la recuperación del consumo regional y un mayor aporte de los mercados tradicionales, en especial en Argentina.
Según los datos del Departamento de Investigación y Estadísticas del Ministerio de Turismo (Mintur), los ingresos por divisas del sector alcanzaron los 2.040 millones de dólares, lo que representa un incremento superior al 16% frente a 2024. El dato confirma el repunte del turismo como actividad clave para la economía, en un contexto donde el flujo de visitantes volvió a ganar dinamismo tras años de ajustes y volatilidad.
En términos de llegadas, Uruguay recibió durante 2025 un total de 3.604.488 visitantes, lo que implicó un crecimiento interanual del 8%. Pero más allá del aumento en la cantidad, el factor determinante fue la mejora en el nivel de gasto: el consumo turístico total avanzó 16,6% respecto al año anterior, mientras que el gasto promedio por persona subió 8,1%, reflejando estadías con mayor poder de compra y un perfil de consumo más alto.
El peso de Argentina en la recuperación
Argentina volvió a ser el principal mercado emisor y explicó buena parte del salto en los ingresos. En total, ingresaron al país 2.403.720 turistas argentinos, que generaron un gasto acumulado de 1.175 millones de dólares, consolidándose como el mayor aporte individual de divisas al sector turístico uruguayo.
Si bien el gasto promedio por visitante argentino fue de 516 dólares, por debajo del de otros mercados, el volumen de arribos volvió a marcar la diferencia. La normalización de los viajes, junto con una mejora relativa en la capacidad de consumo, permitió que el turismo argentino recuperara centralidad tras años de fuerte retracción.
Brasil se mantuvo como el segundo mercado más relevante, con 489.677 visitantes y un gasto estimado de 336 millones de dólares, confirmando su rol estratégico para el turismo regional y de temporada alta.
Mercados con mayor gasto por visitante
El informe oficial también muestra diferencias significativas en el gasto promedio según nacionalidad. Los turistas paraguayos lideraron el ranking, con un gasto promedio de 1.163 dólares por persona, seguidos por los europeos, con 836 dólares, y los visitantes norteamericanos con alrededor de 799 dólares.
Más atrás se ubicaron los chilenos, con un gasto promedio de 760 dólares, y los brasileños, con 731 dólares. En tanto, los turistas uruguayos que viajaron dentro del país registraron un gasto medio cercano a los 353 dólares.
Estos datos confirman la importancia de diversificar mercados y atraer perfiles de mayor gasto, un punto clave para maximizar el impacto económico del turismo más allá del número de arribos.
Diversificación y aporte de nuevos mercados
Además de Argentina y Brasil, durante 2025 se destacó el crecimiento de otros mercados. Chile aportó 88.109 visitantes y Paraguay 80.370. El mercado norteamericano sumó 130.782 ingresos, mientras que los visitantes europeos alcanzaron los 199.038 arribos. Otros países explicaron en conjunto 212.793 ingresos adicionales.
La combinación entre mercados regionales de alto volumen y mercados extrarregionales de mayor gasto promedio permitió fortalecer el balance general del sector y amortiguar eventuales shocks externos.
Los resultados de 2025 confirman una evolución favorable del turismo como generador de divisas, empleo y actividad económica, en un contexto donde el ingreso de dólares resulta estratégico para el equilibrio macroeconómico. El crecimiento del gasto, más allá del número de visitantes, refuerza la relevancia del sector como uno de los pilares del desarrollo económico del país.
Con estos números, el turismo en Uruguay vuelve a posicionarse como un componente central de la matriz productiva nacional, con margen para seguir creciendo si se profundizan las estrategias de diversificación de mercados y de mejora en la calidad de la oferta.












